En esta ocasión yo no puse nada de mi parte en el
sentido que todos, quizás tú no, esperaban. Comencé con un 'no puedo', a
lo que siguió un estado de miedo, confusión, locura, y luego
calma...para que de repente irrumpiera en mí la obsesión y el...'¿por
qué no?', hasta que mi sentido de la responsabilidad y una sensatez
casi demoledora devolvieron todo a su sitio. Había querido por una vez
no tener razón, pero era tan obvio que dolía desde el principio...todo
se redujo a lo que había pronosticado.
Y así
está la situación, en unos días esta ciudad será escenario de algo para
lo que no estoy preparada, tú, yo y la incertidumbre. Odio no saber
cómo actuar, no predecir qué pasará...sabes que me gusta tenerlo todo
atado antes de actuar, aunque quizás contigo me haya saltado esta regla
en más de una ocasión.
No sufro por lo que los
pocos que están al tanto creen, no hay razón para que temas, sí, me
refiero a ti, a ti. Intento encontrar las palabras exactas para
explicártelo, pero mucho me temo que cuando te tenga delante en mi
cabeza se formará un remolino de ideas que difícilmente podré aclarar.
Lloro porque me da la sensación de haberte perdido, de que todos los
avances acelerados de los últimos tiempos tomaron un impulso en el
sentido contrario, y ahora todo es como antes, sí, como antes de
TODO...siento que vuelvo a no conocerte, que todo lo ganado sólo se
tornó en lo mucho que ahora he perdido...
No hay comentarios:
Publicar un comentario