martes, 12 de julio de 2011

Lo que te hace grande, papá :)

Escribir para una ocasión como la del día de hoy no es fácil, y no precisamente porque tenga poco que decir sobre ti, sino todo lo contrario...

Es complicado porque es mucho - y muy bueno - lo que quiero que sepas, pero sobre todo es complicado porque - cuando se trata de ti - no puedo hilar dos palabras seguidas sin emocionarme.

Es un secreto a voces que me siento más unida a ti que a cualquier otra persona en el mundo, muchos piensan que es porque somos iguales - y en algunos aspectos les doy la razón, ambos tenemos la cabeza un poquito dura, y la necesidad de llevar siempre la razón y decir la última palabra - sin embargo me queda mucho que aprender, y es que ¿sabes a lo que aspiro en la vida? A ser, al menos, la décima parte de buena persona que tú has demostrado ser, a tener aunque sea una pequeña porción de tu humildad y honradez, esas que te desbordan, a lograr algún día la valía personal que te has ido ganando con el paso de los años, a ser alguien hecho a sí mismo, a luchar por mis ideales sin perjudicar a nadie, a no dejarme pisar nunca, a no agachar la cabeza, a enfrentarme a los problemas en lugar de huir y a defender aquello que pienso, siento, y en lo que creo.

No ha sido fácil, ¿verdad? Lo que implica este mundo y la dedicación y sacrificio que suponen no lo entiende demasiada gente, tan sólo aquellos que lo viven desde dentro, aquellos que - como tú - viven para hacer de este mundo uno más habitable, pero me consta que no hay mayor recompensa que la satisfacción del trabajo bien hecho, y de eso tú sabes más que nadie; el darlo todo por los demás, el hacer de las preocupaciones ajenas las tuyas propias hacen de ti una persona excepcional, de esas que encuentras una sola vez en la vida, de las que muy pocos tienen la suerte de conocer.

Desde nuestra posición solo podemos darte las gracias: gracias por ser quien eres, por cómo eres, por ser la mejor persona que pueda existir, por inculcarnos tantas cosas y tan buenas, por hacer de tu pasión la mía y - junto con mamá - darme la oportunidad de darle forma, por los valores que nos habeis inculcado, por transmitirnos fuerza y la seguridad de que todo va a ir bien, por hacer de la política en la que crees y practicas un arte digno de conocer, por que podamos mirarte y decir con todo el orgullo del mundo: 'Sí, ese es mi padre'.

Como diría la canción: 'Tal vez lo que te hace grande no sea difícil de ver, tal vez cuando todo amaine la suerte nos vuelva a vencer. No hay colisión, ni ley, ni gravedad que te puedan hacer caer aunque tiren a dar'.

Y es que, si alguien es merecedor de todo lo bueno que es capaz de ofrecer la vida, ese, sin duda, eres tú.

Como pronostiqué al principio, esto no ha sido nada fácil, porque las palabras se quedan muy cortas ante la magnitud de lo que deseábamos expresar, pero nosotras por si acaso lo intentamos, aunque eso de mostrar las emociones en público no nos guste demasiado, ¿verdad papá? Pero en ocasiones es necesario, hoy lo era.

Solo nos queda decir una cosa más: Te quiero. Te queremos. Os queremos.



[ Como dijeron en su día, recurriendo al refranero español: Dichosa la rama que al tronco sale. Y para mí no hay mayor halago ni orgullo en este mundo :) ]