martes, 16 de febrero de 2010

Viaje

No puedes pretender que una mañana cierre mi puerta y me vaya hacia cualquier lugar que hayas decidido de antemano.
Miro tus ojos y ya no veo ese brillo, entendí que tus metas no son mis metas, ahora comprende tú que no voy a seguirte hasta el final, porque este ya nos alcanzó.
Casi sin darnos cuenta dejamos de mirar la misma estrella en el que antes era NUESTRO cielo.
Nada me gustaría más que quererte como el primer día y emprender noche a noche una aventura que me lleve a tu interior, pero lamentablemente esto ya me cansó.
Lo siento, no puedo seguirte en tu viaje rumbo hacia la incertidumbre, hacia ninguna parte...
Asúmelo, ya no somos 'nosotros dos', yo abandoné, me bajo en esta parada y esto finalmente acabó...