Llevaba un buen rato lanzando al azar letras al espacio,
y de pronto estaba escribiéndote unas palabras que prometí no saldrían
nunca de mi alma, por miedo a dejarla desnuda y vacía...pero entonces
me sorprendí dando cabida a otras consonantes y vocales que se
empeñaban en formar largas frases llenas de resentimiento y
frustración, satisfechas de tener la posibilidad de ver la luz y
explotar a una realidad que yo deseaba ignorar inconscientemente.
No
estoy dispuesta a vivir fingiendo mi vida, porque eso no es vivir...y
tampoco a que aquello que inunda mi alma se quede sólo en sueños. No
estoy dispuesta a presenciar cómo, sin quererlo, diriges mi
existencia...
Me niego, de forma rotunda, a pensarte día a día fingiendo ignorarte...